Con extraño ritual vudú las obligaba a prostituirse. Debían tomar sangre y comer corazón de un pollo


Josephine Iyamu tenía 2 trabajos: ser enfermera y cabecilla de una red de tráfico de mujeres, obligándolas a ser prostitutas. Las engañaba con escalofriantes rituales de vudú.

Josephine Iyamu nació en Liberia, pero el 2009 se convirtió en ciudadana británica, lo que junto con sus estudios de enfermería, le permitió quedarse en el país.

Actualmente, viviendo en Londres con 53 años, la mujer acaba de ser declarada culpable de cinco cargos, configurándose como la cabecilla de una red internacional de tráfico de personas y explotación sexual. Sin embargo, lo más llamativo de su historia, es que logró llevar a las mujeres hasta Alemania tras someterlas a rituales de “vudú”.

La Agencia Nacional del Crimen descubrió que las víctimas, de entre 24 y 30 años, fueron sometidas a rituales que ejercían un control “más estricto que las cadenas”.

NATIONAL CRIME AGENCY

Josephine usó brujería para convencer a sus víctimas de que estaban bajo su control, para luego explotarlos y financiar un estilo de vida lujoso.

A cada una de las personas que fichaba para el ilícito, les cobraba cerca de 35 mil dólares para organizar su viaje a Europa, mediante transferencias electrónicas y pagos en efectivo, según consignó el portal Daily Mail.

Pero después todo se volvía extremadamente extraño y perturbador. Tras cerrar el trato, Josephine sometía a mujeres vulnerables a ceremonias de “Juju” -una forma de vudú con sacerdotes “muy respetados” en África occidental- , donde debían beber sangre con gusanos y comer el corazón de un pollo. Luego, las víctimas se verían obligadas a soportar un arduo viaje de cinco días a la costa Libia, donde les disparaban, emboscaron y violaron en grupo, según informaciones de BBC.

Al describir las ceremonias, un oficial dijo: “Una gallina fue utilizada para golpear su cuerpo desnudo en la espalda. Y el sacerdote se cortaba la piel y la boca con una cuchilla de afeitar”.

Entonces Josephine tomaba cabellos de la cabeza de sus víctimas y de su vello púbico y luego le decía a las chicas: “Ahora han comido del demonio y si no pagan, el diablo los matará”.

Finalizado el ritual, abordaban un bote inflable repleto de personas a Italia antes de trasladarse a Alemania para trabajar como prostitutas. El fiscal Simon Davis afirmó que así Josephine lograba controlar sicológicamente a sus víctimas.

Josephine Iyamu y su esposo, Efe Ali-Imaghodor, de 60 años, fueron arrestados en el aeropuerto de Heathrow el 24 de agosto del año pasado después de viajar de regreso desde Nigeria.

NCA

Dentro de los objetos que los oficiales encontraron en sus pertenencias, destacaba una lista de artículos necesarios como parte de las ceremonias de “Juju” y otro con números de teléfono de asociados delictivos.

Josephine fue declarada culpable también de pervertir el curso de la justicia después de pagarle a la policía nigeriana. Ella solo agachó la cabeza al escuchar el veredicto.

El juez a cargo, Richard Bond, dijo: “Este es el primer caso en Inglaterra y Gales bajo la nueva ley de 2015 por la cual personas han sido traficadas de un país a otro país. Esto establece un precedente“.

NATIONAL CRIME AGENCY

La mujer acusada de horribles actos, dijo a la policía alemana que nació en una “familia relativamente pobre” en Nigeria y que le dijeron que podía ganar enormes cantidades de dinero trabajando como prostituta en Europa. Momento en el que nació su macabra idea.

Tras su condena, será sentenciada el próximo 4 de julio.

Califícalo




Qué Opinas?